Quiero viajarte
apurar tranco en tu quebrada.
encenderme cigarrillo en tus orillas
y arroparme ceniza de tí.
Si tocaras música de cuadernas que cimbran su madera
si este aire te propiciara rosas de amante no cultivarías la espiga,
de la penumbra serías el callamiento
y más febril la hogaza rindiera mi boca a su ternura.
Quiero templar bellas letras
en este hogar incandescente
desensillar esta urgencia cansada
porque me invita la noche a la cama pródiga
y la mesa de mis días fustiga mi hambre de amar.
Allá afuera los bandoleros buscan la resolana para abrigar al aire
y acá muy adentro las preguntas me revolotean el cielo...
escucho en mi silencio
como a traguitos breves y precisos,
el tiempo me está bebiendo.
Esta amapola cebando vientos de travesura vino,
la escarcha lavando faldeos amontañados,
la herencia del bandidaje pariendo un camino.
El hogar está lejos de la fogata que otros encendieron
y en eso muerdo los labios con mi ansia de ella.
¿Alguien dejará de soñar si despierto mirándote fuego?
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